por Laura Montoya

En solo tres años de existencia la Escuela Latinoamericana de Ingenieros, Tecnólogos y empresarios ELITE está formando una élite ingeniosa y esperanzadora, que reparte y comparte conocimiento, que creará riqueza y construirá desarrollo. IMG_0642 (1)

A las cinco de la tarde en el barrio Cedritos al Norte de Bogotá, en la calle 140 con 18 un grupo de jóvenes y de adultos se reúne junto a la puerta del edificio gris. Llegan en a pie o en transporte público. Llevan a cuestas su morral y sus ilusiones. Muchos vienen de trabajar desde muy temprano enel negocio familiar o en una oficina, un almacén o un call-center. O en su propio negocio.

Adentro asisten a “encuentros” en los “ambientes de aprendizaje”, que es como aquí se denominan las clases y los salones. Saldrán a las 10 pm. Esta rutina se repite de lunes a viernes. Aunque también hay encuentros en la mañana, la gran mayoría de los estudiantes asiste en la noche o lo hace virtualmente.

En el día se desarrollan también actividades de acompañamiento para fortalecer las competencias en matemáticas, fluidez digital o narrativa. Se organizan seminarios, cátedras magistrales y sesiones de orientación profesional para atender las inquietudes profesionales y académicas.

En un par de años serán ingenieros industriales, informáticos, comerciales o de petróleos. Egresados de una institución obsesionada con el emprendimiento, temas como las ideas de negocio, los proyectos y la vida empresarial se vuelven cotidianos en sus conversaciones. De familias pudientes unos y menos pudientes otros, están llenos de esa ambición y optimismo tan oportunos en la juventud. Quieren tener una familia, su propia empresa, destacarse profesionalmente, aportar a la sociedad, ser felices y ser élite.

Llegan diariamtaller roboticaente desde varias localidades del sur y norte de Bogotá, de municipios aledaños a la sabana como Chía, Fusagasuga y Zipaquira. Otros trasladaron su residencia desde los Llanos, el Tolima, o Boyacá a casa de familiares o amigos cercanos. Otros se conectan virtualmente desde municipios y veredas apartadas de nuestro país.

Vienen con inquietudes académicas, solicitudes para seguir estudiando mientras se desempeñan en el mundo productivo o para financiar sus matrículas. Con frecuencia traen propuestas de mejoramiento para la institución. Son estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Ingenieros, Tecnólogos y empresarios ELITE y no tragan entero. Son emprendedores y saben que quienes acompañan su formación también lo son, lo sienten y lo han vivido. Y también “lo sufren.”

Aquí los retos de emprender no son un tabú ni generan aprensión. Emprender, ser y vivir con independencia de pensamiento, económica y en el uso de su tiempo es una motivación común entre estudiantes, docentes y el personal administrativo y directivo. Cada nuevo proyecto es un motivo de orgullo para todos. Y cada obstáculo, cada revés o cada decepción empresarial invoca ese deseo de ganar, de trascender y esa convicción de no dejarse vencer justo cuando las cosas se ponen más duras.

A cada problema una solución. Este mensaje se reitera, se multiplica y se “memetiza” en todo lo que rodea la Escuela.

Tal vez el mejor momento para conocer y enamorarse del espíritu emprendedor de los estudiantes ELITE ocurre al final del semestre cuando presentan sus proyectos. Es inspirador.

Hay robots, motores, diseños con sistemas novedosos que cambian condiciones o mejoran la eficiencia, soluciones industriales de todo tipo en la que ponen a prueba la teoría y su compromiso. Ellos te lo explican, te lo muestran, te lo venden y lo defienden. Cada grupo con su prototipo, sus bitácoras, su presentaciones elocuentes y apasionadas, deja ver el trabajo, la investigación y la reflexión del semestre, el equipo y los lazos que entre ellos forjaron.

En solo tres años de existencia, ELITE está graduando su primera cohorte de tecnólogos comerciales, varios de ellos continúan estudios para graduarse como ingenieros. En solo tres años de existencia ELITE cuenta con 10 programas con registro del Ministerio de Educación Nacional y todos son una respuesta a las necesidades de formación de la industria colombiana.

img_2746En solo tres años ELITE está contribuyendo a transformar también la educación media en Colombia con propuestas innovadoras para mejorar las competencias, la apropiación de la tecnología y el desempeño productivo de cientos de jóvenes en La Guajira, el Cauca y otras regiones.

En solo tres años de existencia aquí se forma una élite ingeniosa y esperanzadora, que reparte y comparte conocimiento, que creará riqueza, que construirá desarrollo.

Una élite para la que el término fracaso resulta en una provocación al trabajo, al compromiso con los problemas del entorno, a la solidaridad y al sentirse #orgullosamenteELITE.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *